
En Argentina la inserción de los jóvenes en el mercado de trabajo y su estabilidad en empleos de calidad resulta problemática. Luego de cuatro años de crecimiento constante de la economía y de creación de nuevos puestos de trabajo, la tasa de desempleo juvenil se ubica por encima del 20 %, tres veces superior a la del promedio de la población. Sin embargo, obtener un empleo no es el único ni, tal vez, el más importante desafío que deben enfrentar los jóvenes en el mercado de trabajo: la informalidad, la inestabilidad y la precariedad laboral son fenómenos padecidos por dos de cada tres jóvenes ocupados.
En este escenario general no todos los jóvenes resultan afectados de la misma manera por la desocupación y la dificultad de obtener empleos de calidad. Los adolescentes entre 15 y 19 años, las mujeres, las personas con menores niveles educativos y las provenientes de hogares con más bajos ingresos son los grupos con mayores dificultades en los dos aspectos señalados.
Con algunas excepciones, hasta la actualidad las políticas públicas de empleo y formación profesional, adoptadas como respuesta a la crisis económica, social y ocupacional de 2001, se orientaron a la atención de la población desocupada en general, sin incorporar dispositivos particulares que permitieran abordar la especificidad de la problemática inserción de los jóvenes en el mundo del trabajo.
Existe, por otro lado, un marco legal que regula las condiciones de trabajo de los menores y un conjunto de normas jurídicas que establecen las condiciones y requisitos exigidos para la realización de acciones formativas en las empresas. El primero de ellos fija la edad mínima permitida para acceder a un empleo en 14 años, establece restricciones en la duración de la jornada y otras condiciones específicas. El Régimen de Pasantías, constituido por un conjunto de normas dispersas y, en algunos aspectos, contradictorias, ha sido objeto de iniciativas de reforma, una de las cuales se encuentra en proceso de tratamiento por parte del Congreso de la Nación.
En ese marco institucional, los grupos que presentan los mayores desafíos para las políticas públicas y requieren dispositivos específicos de intervención son los jóvenes que no trabajan y no estudian, particularmente aquellos que además no buscan empleo y los jóvenes con empleo precario que abandonaron tempranamente sus estudios.
El reciente anuncio del Gobierno Nacional relativo a la puesta en marcha del Programa "Jóvenes con más y Mejor Trabajo" y la multiplicación de las iniciativas de la sociedad civil para encontrar nuevas estrategias de abordaje de la temática plantean un escenario auspicioso: la problemática de empleo de los jóvenes no sólo se encuentra instalada en la agenda pública sino que, además, encuentra respuestas variadas en ámbitos públicos y privados. En ese marco PREJAL - Argentina ofrece un espacio de diálogo social tripartito, ampliado a través de la participación de organizaciones juveniles, que enriquezca el debate y apunte a construir consensos en materia de políticas públicas para jóvenes.
Fuente: OIT – Programa PREJAL (Promoción del Empleo Juvenil en Argentina