La indignidad, injusticia y vergüenza del trabajo infantil nos mueve a estar atentos e involucrarnos en todo lo que pueda estar a nuestro alcance para evitarlo. Que no se haga para nosotros un paisaje aceptable el ver niños en la calle vendiendo, trabajando en el campo o en otros quehaceres. El lugar de ellos es jugar y estudiar.
Una de las razones para el desempleo además es el uso de mano de obra esclava o casi gratis que proporciona el trabajo infantil.
Ayúdanos a erradicarlo desde tu lugar. Involúcrate, opina, ten vergüenza. No consumas aquello que venden, no des vuelta tu mirada.
Ellos te necesitan a tí. Tú eres también esta sociedad.
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